Archive | January, 2015

Sentimentalmente, para remediarlo, voy a quedarme contigo. Para siempre.

3 Jan

A veces me paro y pienso. Me hago la pregunta que tengo prohibido hacerme. La que yo misma me prohibí, porque sería como pinchar el flotador que me mantiene con vida en mitad del océano.

‘¿Qué habría sido de mi si no me hubiera ido?’

Me congela el corazón y me calienta los ojos. No importa cuanto tiempo pase o cuantas veces haya intentado sacar toda esa incertidumbre a través de palabras. Es como el polvo en un día de viento. Siempre vuelve. Y volverá, porque, realmente, nunca lo sabré.

No sé si es peor sentir nostalgia por lo que ya fue o sentirla por lo que nunca fue.

Podría estar casada, con hijos y la vida casi resuelta. Resulta una idea muy atractiva y muy asquerosa a la vez.

Podría acercarme al precipicio y no sentir vértigo. Sentirme segura.

Podría ser como yo esperaba ser de pequeña.

Pero las cosas no suelen ser como se espera que sean.

Me acribillan las preguntas.

¿Volveré en un futuro o no? ¿Me seguiré encontrando en cada calle?

Me hierven los ojos.

Menos mal que mi vida es como es. No me la imagino de otra manera a dia de hoy.

Pero ojalá. Ojalá.

Ojalá pudiera volver a revolcarme por las dunas con vosotros.

Ojalá pudiera volver a recogerte después de cada partido.

Ojalá pudiera volver a buscarte desde la ventana.

Ojalá pudiera volver a oir tus olas romper cada mañana.

Ojalá pudieramos volver a cantar juntas.

Ojalá pudieramos volver todos.

Aunque fuera un rato.

Ojalá.

 

‘La otra mitad de la vida sucumbe en el pobre cartucho de nuestra imaginación. Nadie tiene acceso a ella. Allí, a solas, la memoria empieza a trabajar intensamente y entonces ya no hay diferencia entre el presente y el pasado. Se entremezclan, se penetran y la palabra ‘regreso’ se impregna de un profundo sentido de la vida y, solamente entonces, empezamos a vivir plenamente.’