Archive | December, 2014

The shot in the dark.

18 Dec

Una atea rezando en una cabina de un baño con un Bloody Mary en la mano y esa canción de fondo.

Para que no te fueras jamás. Porque no podía estar más agradecida de que hubieras aparecido. Porque eras tú el rey y no quería a ningún otro.

Una atea rezando. La Santa Inquisición no tardó en aparecer y en destrozarlo todo.

Una atea en brazos de otro, pintando tu cara sobre la suya en cuanto cierra los ojos.

Una atea que no sabe si está sola o no en la habitación en la que espera.

Una atea que ahora te busca y no te encuentra.

Y quiere encontrarte. Y no quiere encontrarte si tú no quieres que te encuentre.

Pero dile algo. Díselo ya.